10/10/2010

El aburrimiento para mí

Primer pensamiento: Para mí el aburrimiento es muerte. Es, en mi caso, literalmente la falta de deseo  vital.
Heidegger piensa que aburrirse hace tomar conciencia de que se tocó fondo y permite así alcanzar la autenticidad.
Antonio Berni dice que no hay cosas aburridas, sino un enfoque aburrido de las cosas. 

Yo pienso que el aburrimiento está directamente relacionado con que, como Hombres modernos, hemos quedado en el medio de dos paradigmas ancestrales:
El primero es el de ser aún mamíferos y haber sido "expulsados" del reino animal.  Por razones evolutivas ya no podemos reingresar y vivir como animales, hemos evolucionado y naturalmente quedamos excluídos.
El segundo: la "muerte de Dios" como ícono sociológico, o la inexorable debacle de los sistemas religiosos en este último siglo. 
Los impulsos que mueven nuestra condición mamífera y que son perfectamente válidos en el mundo animal ya no son aplicables a la vida del HOMBRE. Y los DIOSES ya no nos dan sosiego, no podemos hacernos trascendentes a través de ellos.

Entonces, en conclusión, el aburrimiento a mi entender es el desasosiego de haber quedado en medio del animal y del Dios. Quedamos expuestos a la terrible tarea de realizarnos nosotros mismos, contando cómo única herramienta nuestro confuso, errático y neurótico intelecto.

Por supuesto hay excepciones:
El hombre que vive como bestia y satisface todos sus impulsos, no se aburre, porque se acerca al primer paradigma de volver a lo primitivo, a lo animal.

El religioso no se aburre, porque su trascendencia se fundamenta en su Dios y este le plena de sentido la existencia.

Y yo. Yo me aburro muchísimo. Porque no tengo el suficiente coraje como para vivir como un animal ni soy lo suficientemente idiota como para someterme a un sistema religioso que me de sustento.

El arte, creo yo, es lo único que me puede salvar. Puedo sublimar mis instintos más básicos y creer en él como el más ferviente Cristiano.